El activismo habla de la dedicación a una misión política o social que aboga por algo, en el caso de la diversidad, son acciones que trascienden en pro de nuestros derechos, pero y ¿si hablamos del artivismo?

Uno de los mayores representantes del artivismo LGBT en América Latina es Daniel Arzola, artista venezolano y defensor de los derechos humanos, que con tan sólo 28 años ha logrado impactar positivamente con su trabajo en diferentes esferas a nivel internacional con sus múltiples piezas en campañas que invitan a pensar el mundo desde la diversidad.

 

Una serie de desafortunados sucesos en contra de jóvenes homosexuales en Venezuela, lo llevaron en el 2012 a querer expulsar la indignación de su ser a través del dibujo y el arte, siete años después de haber decidido no volver a pintar justamente por haber sido víctima de ataques callejeros en su ciudad, Maracay, por la misma homofobia.

 

Cansado de aceptar las burlas de la gente contra la diversidad y su constante rechazo, en un acto pacífico de rebeldía contra la violencia, le gritó al mundo “No Soy Tu Chiste”. Lo que no esperaba es que esa publicación de sus piezas en la web fuera a convertirse en semejante fenómeno.

 

Su comienzo de la lucha en pro de la diversidad sexual lo llevó a ser amenazado y perseguido en Venezuela por lo que él mismo califica “una homofobia de estado”, generando que se autoexiliara luego de un Congreso de Derechos Humanos en Buenos Aires, Argentina, cuando junto a otros activistas latinoamericanos se le abre la posibilidad de quedarse allí.

 

 

“Si te permites criticar el sistema venezolano, te conviertes en una especie de enemigo público, por lo mismo que empecé a recibir amenazas de muerte, amenazas en redes sociales y llamadas telefónicas” ha declarado Arzola.

 

Hasta el momento, su trabajo ha sido visibilizado en múltiples medios y plataformas como Al Jazeera, The Advocate, Out Magazine y Logo. Fue escogido por Madonna en su proyecto Art For Freedom e, incluso, Katy Perry se ha interesado en sus obras, ha sido convocado a múltiples Festivales del Orgullo alrededor del mundo y, en el último año, sus diseños hicieron parte de la gala de los Trailblazer Awards 2017, donde también se le hizo un reconocimiento junto a Gilbert Baker.

 

En los últimos años, el artivismo ha logrado tomar fuerza como ese espacio en el cual los artistas se apropian de un espacio para protestar contra los conflictos que proliferan en el mundo moderno, más allá de la esencia misma que es el arte como lugar común para sentar visiones desde la estética para el mundo. Así mismo Arzola, como artivista, ha logrado abrirse un gran espacio en los últimos años con su lucha a través del color y el lenguaje.

 

“Hay cierta mirada de animal herido 

que algunos hombres llevan,

mientras tratan de reafirmar el yugo

de su necesitada masculinidad”

Poema Daniel Arzola


Arte desde el amor

Daniel Arzola
FOTO: Daniel Arzola

 

 

Un hombre callado que habla con su sonrisa y mirada, decidido a cambiar paradigmas en cualquier lugar del mundo con su discurso, con una voz suave pero lo suficientemente fuerte para llegar al corazón, así es Daniel Arzola.

 

Cada una de sus piezas, parte de “No soy tu chiste” o sus diferentes colecciones y campañas sociales, nos hacen sentir que más allá de la propia identificación y reflejo en ellas, también podemos sentir a Daniel de principio a fin y con sus procesos personales.

 

En la versión “Periodismo para la Diversidad” de “Historias No Contadas” en el año 2016, decidió bajarse del escenario para poder crear una correlación con su auditorio a través de un ejercicio artístico, el cual generó una gran ovación del público mientras era abrazado por un joven homosexual que le decidió abrir su corazón. Ahí fue cuando observamos el verdadero Arzola, un joven no teme dar amor porque esa es su política y estilo de vida.

 

A través del artivismo, que es su forma de hacer que el arte impacte las estructuras, este ser humano fluye para poder mostrar su propio universo queer, como la viva muestra de  que la imaginación puede cambiar la vida e incluso, mejor aún, que puede cambiar el mundo.

 

Su color y diseño plasmados en piezas tan especiales, nos llevan no solo a referirnos al arcoíris en su diversidad, magia, esencia y sobre todo orgullo, sino también a recordar nuestra propia historia, sentir y memoria.

“Mi inocencia sobrevivió

a todos los que trataron de apagarla

con un simple soplido

y sólo por diversión.”

Poema Daniel Arzola

 

Ha luchado contra los abusos del gobierno venezolano, se ha manifestado por la muerte de jóvenes LGBT como Sergio Urrego, ha querido luchar contra el estigma del VIH, ha donado su arte para promocionar el PrEP, homenajeó al activista Carlos Jauregui plasmando su huella en una estación del subte de Buenos Aires, y, más aún, le ha dado memoria y recuerdos a la población LGBT, porque ahora el mundo entero sabe que este defensor de los derechos humanos nunca ha sido un chiste.

 

Daniel Arzola
FOTO: Cortesía Daniel Arzola

 

Please follow and like us: